Práctica de Ngondro

Práctica de NgondroEl término “Chag Chen Ngondro” significa “Preparación para El Gran Sello”, es decir, preparación para la práctica de Mahamudra. En otras palabras, es un sendero diseñado para ablandar el corazón y abrir la mente hasta que se experimenta la naturaleza propia de la mente (conocida como naturaleza búdica), a la vez que se estabiliza la realización no dual de los fenómenos y la ausencia permanente de aferramiento e identificación de la mente con dichos fenómenos.

Al ser un sendero completo, Ngondro se estructura como un conjunto de prácticas consecutivas y progresivas, las que apuntan a liberar aspectos de la mente cada vez más sutiles y profundos.

Ngondro externo


El ngondro Externo corresponde a los cuatro pensamientos que giran la mente al Dharma. Son cuatro razones para seguir un camino espiritual.

  1. El precioso cuerpo humano: meditamos en las condiciones propicias, tanto externas como internas, que tenemos en este momento, y que nos permiten seguir un camino espiritual, entendiendo que no todos tienen esta posibilidad. Por esto, vale la pena aprovechar estas condiciones y no desperdiciarlas. Finalmente, entendemos al cuerpo humano como un vehículo que posee todas las cualidades necesarias para que la mente alcance su liberación.
  2. La impermanencia: meditamos en la transitoriedad de todos fenómenos para disminuir el aferramiento y alcanzar el entendimiento de que la impermanencia no es una característica negativa de realidad, sino que más bien la entendemos como algo positivo. Todo lo que surge debe desaparecer y este flujo de fenómenos permite el crecimiento y la evolución. Finalmente, entendemos que los fenómenos son como las flores de un jardín, las que siempre están floreciendo en nuevas formas y colores. Así nos desapegamos de los fenómenos ilusorios y nos embarcamos en el camino espiritual.
  3. El karma: meditamos en la ley de causa y efecto. Todo efecto tiene una causa y toda causa tiene un efecto. Así, en una red de fenómenos interconectados, interdependientes y coemergentes, todo lo que sucede con un fenómeno tiene una repercusión en los demás fenómenos. Finalmente, llegamos a entender que todas nuestras acciones de cuerpo, palabra y mente, tienen consecuencias. Así, lo que suceda con nuestro continuo mental está completamente en nuestras manos, razón para seguir en el camino espiritual hasta alcanzar la liberación.
  4. Los defectos del samsara: meditamos en la imperfección del estado mental que llamamos samsara. Este es un estado de consciencia que se caracteriza por una existencia cíclica, repetitiva, en la que el individuo se va sumergiendo cada vez más en sus tendencias habituales, a la vez que hace cada vez más profundas las impresiones en su continuo mental. Finalmente, nos hacemos conscientes que toda felicidad surgida dentro de la existencia cíclica es transitoria, y que la única forma de alcanzar paz y plenitud verdaderas, es salir de este estado y habitar en la naturaleza verdadera, clara, pura y espontánea de la mente. Este es el objetivo del camino espiritual.

Ngondro interno


El ngondro interno es un conjunto de prácticas diseñadas para purificar las impresiones negativas y crear impresiones positivas en el continuo mental.

  1. Postraciones: Tomamos refugio en las tres joyas, estas son: el Buda (la verdadera naturaleza de nuestra propia mente), el Dharma (el camino que nos lleva a la realización) y la Sangha (asamblea de aquellos que siguen el camino espiritual). Esto se acompaña con el ejercicio físico de la postración con el fin de disminuir el orgullo o sobre-identificación de la mente con su manifestación individual transitoria (ego), ya que es la principal causa de sufrimiento en los seres. Finalmente, nos liberamos del “yo”, el que se transforma en una buena herramienta de interacciones, pero somos conscientes que no es lo que realmente somos.
  2. Vajrasattva: meditamos en la purificación de la mente y la liberamos de obstrucciones más sutiles que los pensamientos. Nos deshacemos de tendencias habituales, potenciales dormidos no expresados, karmas negativos y observamos la mente en su estado libre, que es transparente y luminoso. Finalmente, la mente se vuelve como un diamante completamente limpio, puro e indestructible.
  3. Ofrenda de Mandala: realizamos ofrendas de mandala para desarrollar la generosidad y acumular mérito. Entendiendo el mérito como amor bondadoso que se va acumulando en nuestro corazón y va abriendo nuestra mente a nuevo conocimiento y entendimiento. Finalmente, el continuo mental comprende que la verdadera felicidad proviene de establecerse en una actitud de altruismo y compasión, poniéndose a disposición de los demás seres y trabajando para la felicidad y liberación de estos.
  4. Guru Yoga: meditamos en la cadena ininterrumpida de maestros realizados a través de los cuales nos llegan las enseñanzas. Esto se acompaña con el desarrollo de la devoción hacia el maestro, lo que permite recibir las bendiciones del linaje. Así, la devoción surge, en nosotros, como un nuevo nivel de inteligencia, la que va más allá de los logros del intelecto y permea el corazón con un sentimiento cálido y luminoso. De esta forma el maestro nos introduce a la verdadera naturaleza de nuestra mente. Este sentimiento que nos hace actuar de manera altruista, desinteresada e incondicional es nuestra verdadera naturaleza y es en realidad lo que llamamos bendiciones del linaje. Así mismo, este sentimiento es el verdadero maestro, más allá de la manifestación física del Lama. Finalmente, de experimentar al maestro como algo externo, se pasa a la experiencia del maestro como algo interno, para luego experimentar a todos los fenómenos como a un maestro, fuentes de sabiduría y realización.

Ngondro Especial


El ngondro especial es un conjunto de prácticas que apuntan al desarrollo la Bohicitta y a la apertura del corazón:

  1. Amor: meditamos en el amor bondadoso, incondicional, desinteresado y no focalizado. Alcanzamos la capacidad de amar a todos los seres sin distinción y trabajamos para su felicidad.
  2. Compasión: meditamos en el sentimiento de completa y perfecta empatía a través del cual entendemos el sufrimiento de los seres y trabajamos para su liberación.
  3. Regocijo: meditamos en el sentimiento de alegría que surge cuando los seres experimentan felicidad. Esto funciona como efecto multiplicador de la felicidad en el momento en que la alegría de los demás es también nuestra felicidad.
  4. Ecuanimidad: meditamos en el completo establecimiento de la mente en un estado libre de elaboración e identificación de sí misma con los fenómenos, esperando que el resto de los seres también logre este estado.

Mahamudra


Una vez que se ha liberado del aferramiento al ego y sus obscuraciones, se ha purificado, se ha vuelto altruista, se ha liberado de la dualidad,  ha desarrollado su fuente interna de sabiduría, y ha dedicado todo sus logros a los demás seres, el continuo mental queda completamente apto para experimentar la unión de vacuidad y claridad, la inseparabilidad de forma y vacío, liberándose de toda ignorancia y estableciéndose de forma permanente en la Budeidad.