Práctica de Samatha

Samatha significa “permanecer en calma”, y es la práctica de calmar la mente y las formaciones mentales. Es una meditación que busca volvernos conscientes de nuestros pensamientos y emociones. De esta manera, en la medida en que observamos nuestras emociones aflictivas como el enojo, los celos y el apego, y nos hacemos conscientes de ellos, podemos dejarlos ir y liberarnos de la infelicidad que nos provocan.

En general, la meditación es una práctica, mediante la cual, un individuo entrena la mente para reconocer el contenido mental sin generar una identificación con dicho contenido, esto permite observar la menta tal cual es.

Se dice que nuestra mente común es como una vasija que contiene agua con tierra. Al agitar esta vasija el agua se vuelve turbia. Sin embargo, al dejar la vasija quieta, el barro decanta, lo que nos permite observar la claridad del agua. Esto mismo sucede en la mente al permanecer en calma con la mente enfocada, ya que los factores mentales disminuyen y comienza a develarse la naturaleza clara de la mente.

Técnica


La calma mental se logra mediante la práctica de enfocar la mente en un objeto de meditación, para que ésta no se pierda en las elaboraciones mentales, y permanezca en el momento presente. Existen diferentes tipos de objeto de meditación:

  • Objeto externo: posar la vista sobre un objeto, sin recorrerlo con la mirada ni emitir juicios sobre éste.
  • Objeto interno: por ejemplo enfocar la mente en la observación de la respiración.
  • Meditación sin objeto: se observa lo que surja en la mente sin análisis, sin aferramiento y sin rechazo. Simplemente se observa los pensamientos y se los deja ir, como quien observa las olas en el mar o las nubes en cielo.

Finalmente, los tres tipos de objeto de meditación son de la misma naturaleza, ya que no existe una verdadera diferencia entre el objeto de meditación, el acto de meditación y el practicante de meditación.

Aplicando esta técnica a diario, las preocupaciones y tensiones disminuyen, lo que nos permite mejorar nuestra atención y reconocer nuestras tendencias habituales (o patrones de conducta automáticos), dejando al descubierto aspectos negativos de nosotros mismos, los que luego podemos dejar ir, para, de a poco, comenzar a vaciar nuestra mente y vivir de forma más plena.

La realización de esta práctica nos permite avanzar a meditaciones más profundas como Vipassana
(en donde se pueden eliminar de raíz las emociones aflictivas) y Mahamudra (en donde se mora en la naturaleza de la mente libre de elaboraciones conceptuales).

Beneficios


La práctica de meditación tiene varios efectos en el practicante. De entre estos efectos se pueden destacar:

  • Mejora de las funciones ejecutivas como la atención y los procesos de memoria (Prätzlich et al. 2015).
  • Mejora del desarrollo de la memoria en adolescentes (Quach, Jastrowski y Alexander, 2015).
  • Reducción de los riesgos de enfermedades inflamatorias (Creswell et al. 2016).
  • Disminución en el largo plazo del rango de error en pruebas de atención (Jo et al. 2015).
  • Desarrollo del sentido de auto compasión y del sentimiento de felicidad (Campos et al. 2015).
  • Reducción significativa en los niveles de estrés y ansiedad (Justo, 2010).
  • Mejora en la empatía y en la conciencia plena, fomentando actitudes hacia el auto-cuidado (Asuero et al. 2013).